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lunes, 31 de diciembre de 2007

Yo, robot - (¿final?)

“Muchos años pasaron desde aquel día en que abandoné el laboratorio para ir a luchar con los extraterrestres llegados a dominar este mundo. Las nuevas generaciones no reconocían a los robots como algo especial que había que atender y reparar, así que algunas partes se me fueron gastando o comenzaron a funcionar mal y no pude arreglarlas. Finalmente, cuando nada quedaba del “hogar” del que surgí poderoso, tan solo unos viejos chips de memoria podían apenas contener los recuerdos de aquellas personas conocidas en el pasado de mi vida. Y tras una larga pero también provechosa existencia, decidí partir rumbo al paraíso de los robots. Había elaborado un ingenioso sistema mediante el cual un joven amigo me pondría en el interior de una habitación piramidal que permanecería sellada e inviolable por la eternidad. Mi fuente de energía y partes importantes serían desconectadas y descansarían junto a mi en recipientes de arcilla. Asimismo, se pondrían en otros recipientes o sueltos en la habitación, todos aquellos dispositivos de metales raros o bañados en oro que me sirvieron para mantener esa condición de robot durante tres mil años, porque… ¿quién sabe si no me serían útiles para llegar mas allá en el futuro?”

Eduardo Leira dijo en 200 palabras el 30/12/2007 18:46

domingo, 23 de diciembre de 2007

Yo, robot - parte II

“Estropee algunos integrados al amargarme por comprender las cosas que había perdido en pos de esta insensata aventura de convertirme en un ingenio electro-mecánico, pero hacía lo correcto luchando por los humanos. Los “simbiontes”, como les decíamos a los invasores, tenían algunas debilidades y dentro de esta forma robótica, estaba capacitado para hacerles frente y derrotarlos. Esto sucedió en un par de meses. Todos recuerdan como fui destruyendo de a poco sus fuentes de alimentación, atacándolos por sorpresa en donde fuera, recuperando la atmósfera del co2 que respiraban, hasta llegar a la Batalla de la Llanura cuando enfrenté varias grandes unidades “Plot” sin retroceder y dejándolas destruidas. Pero ahora que había paz, solo quería volver a mi apariencia humana y poder saborear nuevamente un alimento, beber un refresco o amar una bella dama, algo que recordaba como muy grato. La lucha había estado bien, todos reconocían eso y hasta me propusieron como monarca, lo que negué rotundamente. Pero ahora estaba harto de parecer un fenómeno y solo necesitaba volver a ser humano. Pasaba largas horas escuchando la música de antes, cuando podía emocionarme y hasta ejecutarla con sentimientos, mucho menos perfecta pero nada mecánica. En fin, estaba comprendiendo que jamás regresaría”

Eduardo Leira dijo en 200 palabras el 09/12/07